Juanito y su oración nocturnal
“Ángel de mi guarda, mi dulce compañía, no me desampares ni de noche ni de día…”, la impaciencia por entrar al sueño profundo , dormir como oso para despertar y comenzar una nueva aventura, subir a la cúspide, a aquel cerro que le parecía al igual que su hermano la cima más grande del mundo,…
