Los viajes del Nopaltzin en la búsqueda de la Justicia divina
La marejada arrullaba en su hamaca ¡ay papá! al Nopaltzin, neonómada de la vida loca, la música del maestro Bob Marley lo sumía en su regazo, con aquella rola de Búfalo Soldier, del bar que estaba en aquel trailer park que lo hospedaba, una extensión a cielo abierto, de playa de unos mil metros cuadrados…
