Deambulando por pestilentes pantanos con Franz Kafka
Estaba el Johnny Barrancas en su sala de lectura, bueno en su pent-house, bueno así le decía al cuarto de la azotea donde debidamente desordenado, el caos lo atrapaba, tenía sus libros regados por todas partes, un restirador, tenía su camastro, el cual era su lugar favorito, en aquel “hoyo negro” del universo, porque cuando…
