Cruzando la frontera con Kevorkia una madrugada
ADÁN ATAYDE SÁNCHEZ El viento frío de la noche pegaba en el rostro del Juan Barrancas, las calles estaban solitarias, la hora no la sabia, pero que era de madrugada y los autos circulaban de repente a toda velocidad, algún conductor desbalagado, corría despavorido a su funeral, pensaba, para variar en su explosiva mente,…
